Tras asumir recientemente como director alterno e investigador principal de la Línea de Investigación 2:…
Este estudio analizó cómo cambió la atención al final de la vida en distintos países de Latinoamérica y qué aprendizajes dejó la pandemia de COVID-19 para enfrentar futuras emergencias sanitarias. Los investigadores observaron que, aunque la región enfrentó grandes desafíos, también surgieron estrategias innovadoras para seguir acompañando a las personas con enfermedades graves y a sus familias, incluso en los momentos más complejos.
Uno de los principales hallazgos es que los cuidados paliativos —la atención destinada a aliviar el dolor, controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades avanzadas— deben ser considerados un servicio esencial durante cualquier emergencia sanitaria. La pandemia evidenció que muchas personas tuvieron dificultades para acceder a estos cuidados debido a la sobrecarga de los sistemas de salud, las restricciones de movilidad y la escasez de recursos.
El estudio también destaca que la colaboración entre equipos de salud, el uso de la telemedicina y una mejor coordinación entre los distintos niveles de atención permitieron mantener el apoyo a muchos pacientes cuando la atención presencial era limitada. Sin embargo, los autores advierten que aún persisten importantes desigualdades en el acceso a estos servicios y que es necesario fortalecer los sistemas de salud para garantizar una atención digna y oportuna frente a futuras crisis sanitarias.