Tras asumir recientemente como director alterno e investigador principal de la Línea de Investigación 2:…
La supervivencia al cáncer no depende únicamente de los avances médicos, sino también de cómo los sistemas de salud organizan la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el acompañamiento de las personas después de la enfermedad. Este estudio analizó las prácticas institucionales de cinco países con altas tasas de supervivencia por cáncer —Australia, Bélgica, Canadá, Costa Rica y Japón— para identificar qué elementos favorecen una atención más integral y equitativa.
Los investigadores revisaron más de 100 documentos, incluyendo planes nacionales de cáncer, leyes y guías clínicas, para comparar cómo estos países abordan las distintas etapas del recorrido de una persona con cáncer. Entre los elementos comunes se encontraron programas de detección temprana consolidados, fortalecimiento continuo de la capacidad diagnóstica y equipos de atención multidisciplinarios.
El análisis también mostró que, incluso en países con buenos resultados, persisten desafíos importantes, como las diferencias territoriales en el acceso a la atención, los costos que deben asumir los pacientes por tratamientos innovadores y la necesidad de mayor apoyo psicológico, social y financiero durante y después del tratamiento. Además, se destacó el rol de organizaciones de pacientes y redes comunitarias como actores relevantes para complementar la atención sanitaria.
El estudio concluye que mejorar la supervivencia del cáncer requiere mucho más que nuevos tratamientos: implica construir sistemas de salud coordinados, donde la innovación médica se combine con políticas sociales, apoyo comunitario y estrategias que permitan que todas las personas reciban una atención de calidad, independientemente de su lugar de residencia o situación económica.