Tras asumir recientemente como director alterno e investigador principal de la Línea de Investigación 2:…
Este artículo analiza cómo implementar de manera efectiva la oncogeriatría —la atención especializada para personas mayores con cáncer— en contextos con recursos limitados, tomando como ejemplo la experiencia de un hospital público en Santiago de Chile. Los autores destacan que, si bien existen recomendaciones internacionales para evaluar las necesidades de los pacientes mayores, llevarlas a la práctica sigue siendo un desafío en muchos países.
A partir de la implementación de un programa liderado por enfermeras, el equipo demostró que es posible incorporar evaluaciones geriátricas al proceso de atención oncológica adaptándolas a la realidad de cada centro de salud, sin perder los estándares de calidad. Para ello, aprovecharon los tiempos de espera previos al tratamiento para realizar evaluaciones e intervenciones tempranas, favoreciendo una atención más integral y centrada en las necesidades de cada paciente.
El estudio también resalta la importancia del trabajo interdisciplinario, el liderazgo de las enfermeras de práctica avanzada y la adaptación de los modelos internacionales al contexto local. Los autores señalan que el éxito de estos programas no depende únicamente de contar con más recursos, sino también de una buena organización de los equipos de salud, la coordinación entre profesionales y la incorporación de la atención geriátrica en la práctica clínica habitual.
En conjunto, esta experiencia demuestra que es posible mejorar la atención de las personas mayores con cáncer incluso en sistemas de salud con recursos limitados. Además, entrega orientaciones que podrían ser replicadas en otros países para avanzar hacia una atención oncológica más equitativa, personalizada y de mejor calidad para una población que seguirá creciendo en los próximos años.